Exceso de permisos y falta de vigilancia, consecuencias graves en avistamiento de ballenas
El biólogo Roberto Moncada consideró que A pesar de que hay normas emitidas por parte de la PROFEPA donde se señala qué tipo de embarcaciones son las que pueden estar cerca y a qué distancia de los cetáceos, en esta región sigue existiendo una violación a dichas leyes

Por José Guadalupe García
Los dos grandes problemas que ponen en riesgo la vida de las ballenas, incluso la de los humanos en la bahía, es como cada año el exceso de permisos y la falta de vigilancia por parte de autoridades, de diciembre a marzo en la época de avistamiento de dichos cetáceos, así lo consideró Roberto Moncada, profesor investigador de la Universidad Tecnológica de Bahía de Banderas (UTBB).
En entrevista para AZNoticias.mx el también biólogo señaló que año con año se otorgan un número elevado de permisos a dueños de embarcaciones para que realizar la actividad de avistamiento, lo que provoca que haya un acosamiento hacia estos animales marinos, quienes viajan miles de kilómetros hacia es estas aguas del Pacifico mexicano tan sólo para para aparearse o dar a luz a sus crías.
A pesar de que hay normas emitidas por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) donde se señala qué tipo de embarcaciones son las que pueden estar cerca y a qué distancia, en esta región sigue existiendo una violación a dichas leyes.
“No pretendemos que a alguien le quiten el permiso. Sería bueno que las autoridades se den a notar, que le digan a la gente quítate, eso va a mejorar muchísimo las cosas, es decir, la actividad se trata de un costo beneficio, entonces si van a las ballenas que ya tienen embarcaciones, porque son las que se ven más fácil, no se van más lejos porque son las que gastan más gasolina, entonces una forma de regular es que haya más vigilancia en el mar”, expresó.
En ese sentido, Roberto Moncada indicó que la consecuencias de que una embarcación esté demasiado cerca de una ballena pueden ser muy graves, incluso para los humanos.
“Lo que hacemos cuando nos acercamos es interrumpir una actividad de apareamiento, podemos interrumpir un cortejo o un amamantamiento. Esto puede producir que se muevan, que se escapen de nosotros y empiecen de nuevo. Para la gente puede haber accidentes, porque la embarcación va muy rápido, incluso han atropellado crías por el exceso de velocidad”, aseguró.
Finalmente, el biólogo mencionó que la actividad de avistamiento de ballenas es muy importante para la economía de la región, pues deja una derrama económica cercana a los 7 millones de dólares.
“Hay gente de todas partes del mundo que viene, que gasta, no solo en los avistamientos, sino en hoteles, restaurantes, taxis, ese dinero es importante, si no cuidamos a las ballenas un día se puede terminar”, concluyó.





