Ambientalistas piden frenar obras en Playa Las Cocinas, Nayarit
La empresa DINE aseguró que el proyecto cuenta con autorizaciones federales y acceso público garantizado.

Redacción AZ Noticias
Habitantes de Punta de Mita y activistas ambientales denunciaron presuntas afectaciones ambientales y falta de transparencia relacionadas con un desarrollo inmobiliario en Playa Las Cocinas, en Bahía de Banderas, Nayarit.
A través de un comunicado, el Comité Puntamitense en Defensa de Playa Las Cocinas señaló que persisten dudas sobre los impactos ambientales, legales y sociales del proyecto impulsado en la zona costera.
La organización indicó que, pese a diversas mesas de diálogo con autoridades municipales, representantes de la empresa DINE y dependencias ambientales, no se ha proporcionado información suficiente sobre permisos, estudios técnicos y alcances de la obra.
Entre las principales preocupaciones expuestas por habitantes y activistas destacan posibles afectaciones a manglares y flora nativa, así como el uso de maquinaria pesada en áreas donde históricamente desovan tortugas golfinas.
También señalaron modificaciones visibles en el entorno costero y posibles riesgos para el acceso público a la playa.
El comité ciudadano pidió que el proyecto sea retirado al menos 20 metros hacia atrás para respetar plenamente la Zona Federal Marítimo Terrestre.
Los integrantes del movimiento afirmaron que una playa libre no sólo implica acceso físico, sino también la protección del entorno natural y la preservación de espacios públicos.
Por su parte, la empresa DINE aseguró que el desarrollo cuenta con permisos y autorizaciones emitidas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y verificaciones realizadas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA).
La desarrolladora sostuvo además que Playa Las Cocinas continuará siendo de acceso público y afirmó que mantiene diálogo con autoridades y comunidad.
De acuerdo con información difundida por la empresa, el proyecto contempla un desarrollo de aproximadamente 700 hectáreas con unidades residenciales, hoteles, clubes de playa, campos de golf y otras amenidades.
Mientras tanto, colectivos ambientales y ciudadanos continúan solicitando una evaluación ambiental exhaustiva e independiente antes de que continúen las intervenciones en la zona.




