Muere solo, sin familia y sin respaldo, en el Hospital Regional
Un hombre de 61 años, que ingresó como desconocido y en condición de indigencia, falleció tras permanecer hospitalizado por complicaciones neurológicas; autoridades ordenaron esperar 72 horas para localizar familiares y, de no aparecer, permitir que alguien más se haga cargo del cuerpo.

Por Osvaldo Granados
Un hombre identificado como Manuel Toscano Chacón, de 61 años de edad, falleció ayer en el Hospital Regional de Puerto Vallarta , luego de haber ingresado desde el pasado 12 de enero como persona desconocida y en condición de indigencia, sin que hasta el momento se haya presentado algún familiar directo para reclamar el cuerpo.
De acuerdo con el reporte emitido por personal hospitalario y confirmado por autoridades, el paciente ingresó por crisis convulsivas y permaneció bajo atención médica hasta que ayer se confirmó su deceso, presuntamente a consecuencia de un edema cerebral y una hemorragia sutural izquierda.
El fallecimiento fue notificado alrededor de las 14:56 horas, cuando el hospital solicitó la intervención de una unidad policial para el levantamiento del informe correspondiente y la entrevista con personal involucrado.
SIN FAMILIA QUE LO RECLAME
Durante la intervención, elementos de la unidad PV-508 se entrevistaron con Miriam Rodríguez Mujica, de 40 años, quien se identificó como amiga del hoy occiso y confirmó que Manuel Toscano no contaba con familiares directos localizables, aunque un grupo de amistades se encontraba al pendiente de su situación.
La información fue canalizada al Ministerio Público, quien inicialmente solicitó la integración del Informe Policial Homologado (IPH); sin embargo, tras el arribo de la Policía Investigadora, se determinó cancelar dicho procedimiento y establecer un plazo de 72 horas para esperar que algún familiar pueda acudir a reclamar el cuerpo.
AMIGOS PODRÍAN HACERSE CARGO
En caso de que durante ese periodo no se presente ningún familiar, las autoridades autorizarán que los amigos del fallecido puedan hacerse cargo del cuerpo y realizar los trámites correspondientes para su disposición final.
El caso refleja una situación de abandono social que vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de personas en condición de calle o sin redes familiares, que terminan enfrentando procesos médicos y de fallecimiento sin acompañamiento directo.




