Marcha por el agua en Guadalajara reúne a 9 mil 500 personas y termina con daños
Un grupo de aproximadamente 70 personas habría causado daños en Palacio de Gobierno y diversos establecimientos; los propios manifestantes exigieron que se retiraran los encapuchados.

Redacción AZ Noticias
Guadalajara, Jalisco — La segunda marcha ciudadana para exigir agua limpia en la zona metropolitana de Guadalajara reunió a alrededor de 9 mil 500 personas, de acuerdo con cifras del Gobierno estatal. La movilización, que inició como una protesta pacífica, estuvo marcada por actos vandálicos atribuidos a un grupo de personas encapuchadas.
Según el reporte oficial, cerca de 70 personas con el rostro cubierto o parcialmente cubierto llegaron a la concentración en el Parque Revolución. Algunas portaban palos y mochilas con petardos. Los propios participantes de la marcha rechazaron la presencia de este grupo y exigieron que se retirara.
El Gobierno de Jalisco informó que los presuntos responsables destruyeron tres puertas de acceso a Palacio de Gobierno. También reportó afectaciones en al menos seis establecimientos comerciales, entre ellos negocios de alimentos, tiendas departamentales, comercios deportivos y restaurantes, donde hubo cristales rotos, pintas y saqueos.
Además, se registraron daños en las sedes de los poderes Legislativo y Judicial, así como en la Plaza de la Liberación, Plaza Guadalajara y la Rotonda de las y los Jaliscienses Ilustres.
Las autoridades estatales señalaron que cinco personas fueron detenidas cuando viajaban en una camioneta con reporte de robo y quedaron a disposición de la Fiscalía de Jalisco.
UdeG rechaza actos violentos
La Universidad de Guadalajara se deslindó de las personas encapuchadas que participaron en los disturbios y que portaban camisetas del equipo de futbol Leones Negros.
En un comunicado, la institución precisó que el uso de esas prendas no implica representación ni respaldo institucional. También condenó las agresiones y el uso de objetos y artefactos pirotécnicos, al considerar que ponen en riesgo la integridad de quienes ejercen su derecho a manifestarse.
La universidad pidió que los hechos sean esclarecidos mediante las investigaciones correspondientes y reiteró su disposición a contribuir, desde sus capacidades académicas y científicas, a la búsqueda de soluciones para los problemas relacionados con el agua que afectan a miles de familias jaliscienses.




