Tu teléfono te está estresando, así es como puedes evitarlo

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Estar conectado todo el tiempo tiene sus ventajas, pero también significa que el estrés va contigo a todos lados

Esta generación nació con un teléfono pegado a las manos, pero, los que millennials nacimos en tiempos mejores o por lo menos, menos complicados y sabemos perfectamente bien que no había nada mejor que llegar a tu casa y no tener que preocuparte por un bombardeo constante de información.

Los smartphones nos cambiaron la vida, nos ayudaron a estar conectados en todo momento y a poder hacer una llamada si nos quedamos tirados a la mitad de la carretera, nos abrieron las puertas dela información y a las vidas de millones de personas que comparten todo en sus redes sociales, podemos contactar a alguien con un simple mensaje y tener conversaciones con varias personas a la vez, pero, todo en exceso es malo y, en este caso, el exceso de información, comunicación y conectividad no está dejando más estresados que nunca.

Hoy un teléfono no es solo para hacer llamadas o mandar mensajes, es una herramienta con la que puedes documentar tu vida, enterarte de todo, capturar momentos que no quieres olvidar, ubicarte en el mundo, encontrar la ruta perfecta o hasta un lugar para cenar.

Son la primera cosa que vemos al despertar y la última que vemos antes de dormir, nos acompañan hasta al baño y salir sin uno puede producir ansiedad y ataques de pánico, no sabemos que hacer sin una pantalla negra en las manos.

Ya llegamos al punto en el que dependemos completamente de esos pequeños aparatos que llevamos en el bolsillo, y los psicólogos y los dermatólogos, que dicen que la luz azul te arruga más rápido) dicen que el 50% de las personas jóvenes han reportado tener una adicción a ellos (porque los demás se están mintiendo a ellos mismos, pero no engañan a nadie), y eso les produce estrés.

No caigas ante la tentación de las notificaciones

Las notificaciones constantemente te obligan a voltear al teléfono, te distraen y producen ansiedad cuando sabes que estás esperando un mensaje que no llega. Esuchar el sonido o sentir la vibración te hace secar el teléfono de la bolsa (segura hasta has experimentado vibraciones fantasma) como si tu vida dependiera de ello y eso alimenta tu adicción. Rashid y Kenner recomiendan apagar las notificaciones por completo, así tu tienes el control sobre cuando entras o abres una app, una red social o revisas tus mensajes.

No uses el teléfono antes de dormir

El estrés y la ansiedad afectan tus patrones de sueño, hasta pueden producir insomnio, en especial si te atrapa alguna historia que no puedes soltar, aunque sabes que deberías estar durmiendo. Kenner y Rashid recomiendan comprar un despertador “a la antigua” y dejar tu teléfono cargando en otro lugar, así nada te va a despertar ni vas a poder estirar la mano para tomarlo a la mitad de la noche.

Crea un horario

Es importante limitar el tiempo que pasa en las redes sociales, los expertos recomiendan establecer horas en las que puedes revisar tu teléfono y evitar usarlo en otros momentos, así puedes concentrarte en las tareas que debes hacer, sin interrupciones, y evitas que el teléfono consuma todo tu tiempo. (Con información de GQ)

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