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¿Mentiroso, incongruente o engañoso?

Escrito por Osvaldo Granaddos on . Posted in Andanzas

Por Osvaldo Granados

Decir una cosa y hacer otra invariablemente redunda en la incongruencia, pero también en la mentira y el engaño, y así precisamente se ha conducido el presidente municipal con licencia Arturo Dávalos Peña y nuevamente candidato del MC a la alcaldía vallartense, quien el doble discurso y la doble moral lo han alcanzado.

Dávalos Peña habla de unidad, pero fomenta o permite la división; presenta una cara ante su partido y dirigentes, pero enseguida se da la vuelta y su cara es otra, también sus actitudes y sus hechos; en su arranque de campaña permite el acompañamiento de Ramón Guerrero y Luis Munguía, pero “el cepillo” no acude a acompañar ni a uno ni a otro en sus arranques de campaña; una mañana (la del viernes pasado en la Mesa Explosiva) habla de que vecinos de la colonia Emiliano Zapata están de acuerdo con los permisos de los grandes edificios de la zona que él mismo otorgó, y esa misma mañana los vecinos lo desmienten; critica viejas prácticas de partidos como el PRI y él y su gente las implementan. Y así muchos ejemplos con pruebas fehacientes y testimonios, no solo de sus detractores, sino de su propio equipo de colaboradores y seguidores que no gustan o no saben cómo ser doble moral o doble discurso como su jefe político.

Para nadie es un secreto la división al interior del partido Movimiento Ciudadano, pero tampoco es un secreto que Arturo Dávalos y su gente no quieren ni de cerca a Ramón Guerrero o a Luis Munguía, aunque su jefe político y candidato a la gubernatura Enrique Alfaro se los pida una y otra vez. “Nos perjudican”, “nos restan”, “no nos convienen”, “ellos por su cuenta y nosotros por la nuestra" se oye decir una y otra vez entre el equipo davalista. Y son expresiones válidas, quizá ciertas incluso, pero lo que no es válido es que Arturo Dávalos y su gente naveguen y pregonen ante la sociedad que están en unidad cuando no la hay; por eso engañan, mienten y son incongruentes.  

Ante sus dirigentes partidistas, ya sea nacionales, estatales o municipales, Arturo Dávalos y su gente también engañan, mienten y son incongruentes al aceptar obligadamente hacer campaña por las “seis aguilitas” hablando de todos los puestos a un cargo de elección popular que aparecerán en las boletas del 1 de julio, cuando la realidad es que solo trabajan en su causa e ignoran por completo la de sus correligionarios de partido.

Arturo Dávalos y su gente engañan, mienten y son incongruentes desde los mismos arranques de campaña, cuando de entrada no acuden al inicio de campaña de El Mochilas, pese a haber comprometido unidad y apoyo ante su líder Enrique Alfaro. También engañan, mienten y son incongruentes al tampoco acudir al arranque “oficial” de campaña de Luis Munguía, aunque sea para taparle el ojo al macho.

Pero la mentira, el engaño y la incongruencia no se limita a cuestiones partidistas, alcanza también a inmiscuirse en la ciudadanía que, por ejemplo, con los integrantes de la Asociación de Vecinos de la colonia Emiliano Zapata y Zona Romántica juegan con su palabra. Sin miramientos Arturo Dávalos sostiene que los edificios en la zona romántica que él aprobó tienen la anuencia de diversas autoridades y vecinos, cuando, al menos de estos últimos, no es así, tanto, que personajes emblemáticos de la zona y la asociación lo desmienten y muestran su inconformidad con el candidato opositor Roberto González del PRI en un desayuno al que fue invitado el mismo día que Arturo Dávalos del MC pregonaba lo contrario.

Y qué decir de las formas antes y durante la campaña de Arturo Dávalos, ya sea con desvío de recursos (humanos, sobre todo) del Ayuntamiento, de recursos públicos pues, al hacer trabajos de campaña en horarios laborales, sobre todo de su equipo de estrategia y comunicación. O que decir de la coerción a los trabajadores del gobierno municipal para acudir a apoyar al candidato oficial en su arranque de campaña y demás eventos proselitistas.

Estamos pues ante un Arturo Dávalos y su gente muy diferentes a lo que pregonan, son personajes que engañan, mienten y son incongruentes.

@osvaldovallarta

Columna Invitada