Sheinbaum pide calma tras muerte de líder del CJNG
La mandataria afirmó que existe coordinación con gobiernos estatales ante los hechos violentos. Tras el operativo federal se registraron bloqueos y quema de negocios en varios estados.

Redacción AZ Noticias
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, llamó a la población a mantener la calma tras el operativo federal en el que fue abatido Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, identificado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
A través de un mensaje en redes sociales, la mandataria señaló que existe “absoluta coordinación con gobiernos de todos los estados” y aseguró que, pese a los bloqueos y reacciones violentas registradas en distintas entidades, en la mayor parte del territorio nacional las actividades se desarrollan con normalidad.
Sheinbaum informó que la Secretaría de la Defensa Nacional reportó el operativo realizado por el Ejército y la Guardia Nacional, el cual derivó en bloqueos carreteros y otros hechos violentos atribuidos a integrantes de grupos criminales. Indicó además que las redes oficiales del Gabinete de Seguridad mantendrán información permanente sobre la evolución de la situación.
El operativo tuvo lugar en el municipio de Tapalpa, en el estado de Jalisco, y contó con información complementaria proporcionada por autoridades estadounidenses, según reportes oficiales. Tras la intervención militar, se registraron bloqueos y quema de negocios en estados como Colima, Michoacán, Guanajuato, Guerrero, Tamaulipas, Aguascalientes, Nayarit, Puebla, Sinaloa y Quintana Roo, entre otros.
Por su parte, el Departamento de Estado de Estados Unidos instó a sus ciudadanos en México a permanecer resguardados ante las operaciones de seguridad en curso y la actividad delictiva en diversas zonas del país. Asimismo, algunas aerolíneas estadounidenses y canadienses suspendieron temporalmente vuelos hacia distintos aeropuertos mexicanos.
Nemesio Oseguera Cervantes, de 59 años, era considerado uno de los objetivos prioritarios para autoridades mexicanas y estadounidenses, con una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura.
Las autoridades federales continúan con operativos de seguridad y monitoreo en distintas regiones del país.




