Basura desbordada en Ecoterra y zona rural de Puerto Vallarta
Habitantes de La Desembocada, El Ranchito, El Cantón El Zancudo, El Aguacate, Ecoterra, Ojo de Agua, entre otras colonias y comunidades reportan fallas recurrentes en la recolección; los residuos se acumulan en esquinas y contenedores, mientras las denuncias vecinales persisten.

Por Osvaldo Granados
Montones de basura en las esquinas, contenedores saturados y quejas que se repiten en redes sociales y canales de atención ciudadana forman parte del panorama que denuncian habitantes de la zona rural de Puerto Vallarta, donde la recolección de residuos vuelve a estar bajo cuestionamiento.
Las inconformidades abarcan distintas comunidades y colonias, desde La Desembocada y El Ranchito hasta El Cantón, El Zancudo, El Aguacate, el fraccionamiento Ecoterra, Arboledas, Ojo de Agua y Los Ángeles, entre otros puntos.
De acuerdo con los reportes vecinales, la falta de regularidad en el servicio provoca que los residuos permanezcan durante más tiempo en las calles y se acumulen en los sitios destinados para su depósito.
Las quejas se multiplican en comunidades y fraccionamientos
Los habitantes recurren a publicaciones en redes sociales y a los números habilitados para reportar la falta de recolección, en busca de que las autoridades atiendan el problema.
Sin embargo, la reiteración de las denuncias mantiene la inconformidad entre vecinos que esperan un servicio constante y oportuno.
La acumulación de residuos no solo afecta la imagen urbana de las comunidades, sino también genera malos olores, fauna nociva y se convertirse en un problema sanitario cuando la basura permanece expuesta durante periodos prolongados.
Servicios "Eficientes", bajo la lupa
El nombre de la dependencia "Servicios Públicos Eficientes" contrasta con las quejas de quienes aseguran enfrentar problemas recurrentes para que sus residuos sean retirados.
Para los habitantes de la zona rural de Puerto Vallarta, la exigencia es concreta: que las rutas se cumplan, que los reportes reciban respuesta y que la recolección deje de ser motivo constante de inconformidad.
