Munguía empieza a adelgazar su nómina que durante meses creció de más; ya hay 110 empleados menos
El Ayuntamiento de Puerto Vallarta reportó ayer 110 trabajadores menos, lo que representas 1.8 millones de pesos menos en pagos quincenales, luego de que el propio Cabildo reconociera la necesidad de poner freno a una estructura laboral inflada.

Por Osvaldo Granados
El Gobierno de Puerto Vallarta comenzó a reflejar en la nómina los primeros efectos del ajuste que durante semanas fue planteado desde el propio Ayuntamiento como una necesidad ante el crecimiento de la plantilla municipal: en la primera quincena de septiembre aparecieron 110 personas menos y el gasto en percepciones disminuyó alrededor de 1.8 millones de pesos respecto de la quincena anterior.
El dato adquiere relevancia porque el recorte no ocurre de manera aislada. Forma parte de una revisión de la estructura municipal que llegó después de que el propio Cabildo pusiera sobre la mesa el crecimiento de una nómina considerada inflada u obesa, con plazas y puestos que rebasaban lo aprobado originalmente para el ejercicio 2026.
La administración municipal sostiene ahora que el objetivo es ajustar el gasto en servicios personales al presupuesto autorizado y evitar que el crecimiento de la burocracia termine desplazando recursos que deberían destinarse a la operación cotidiana del municipio.
110 MENOS EN UNA SOLA QUINCENA
De acuerdo con las cifras difundidas por el Ayuntamiento, la nómina activa de la primera quincena de septiembre registró 110 personas menos frente a la quincena inmediata anterior.
El ajuste representó además una reducción aproximada de 1.8 millones de pesos en las percepciones pagadas durante ese mismo periodo.
Los movimientos, según la administración, se concentraron principalmente en áreas administrativas y de apoyo, mientras que se buscó conservar al personal operativo relacionado con la prestación directa de servicios públicos.
Sin embargo, el dato también obliga a mirar hacia atrás: si ahora se habla de adelgazar la estructura, es porque durante el año la plantilla había tenido un crecimiento que terminó generando cuestionamientos dentro del propio Ayuntamiento.
515 BAJAS ACUMULADAS DURANTE 2026
El Gobierno municipal precisó que el proceso de revisión no comenzó en septiembre.
Antes de los movimientos registrados durante la última quincena de agosto ya se habían contabilizado 394 bajas en lo que iba del año. A ellas se agregaron otras 121, con lo que al cierre de agosto se alcanzaron 515 bajas acumuladas.
La cifra, por sí sola, no significa que se hayan reducido 515 puestos de manera definitiva, ya que la propia autoridad las identifica como movimientos administrativos de personal.
Además, la administración reporta que durante 2026 se realizaron más de 100 incorporaciones para reforzar áreas operativas, principalmente aquellas relacionadas con limpieza y atención cotidiana de las colonias.
Esto significa que el comportamiento real de la nómina debe medirse por el número de plazas activas y el costo total de la plantilla, no únicamente por el número bruto de altas o bajas.
EL PROBLEMA DE FONDO SIGUE SIENDO EL TAMAÑO DE LA ESTRUCTURA
El ajuste actual representa un primer movimiento visible, pero no borra el problema que llevó al Cabildo a ordenar la revisión.
La discusión municipal surgió precisamente por una estructura que había crecido por encima de lo autorizado y que incluía puestos administrativos, de confianza, asesorías y otras posiciones cuyo costo comenzó a presionar las finanzas municipales.
Por ello, el punto central no es solamente cuántas personas salen de la nómina en una quincena, sino cuánto personal permanece, cuánto cuesta y si cada plaza responde realmente a una necesidad operativa del Ayuntamiento.
La revisión deberá permitir conocer si el adelgazamiento será permanente o si posteriormente algunas de las plazas vuelven a ocuparse bajo otras modalidades.
Por ahora, la administración afirma que continuará revisando el Capítulo 1000 y que los movimientos deberán mantenerse dentro de los montos y número de plazas aprobados por el Ayuntamiento, además de respetar los derechos laborales.
El reto será que el ajuste no se convierta simplemente en una sustitución de nombres o puestos, sino en una reducción efectiva del gasto burocrático y en una estructura municipal acorde con las necesidades reales de Puerto Vallarta.
