Vive Vallarta malestar generalizado por falta de agua y aparente reparto discrecional en pipas
Más de 140 colonias resultaron afectadas por la interrupción del suministro y, mientras SEAPAL atribuyó el retraso a la empresa concesionaria de la autopista, vecinos reclamaron que las pipas y el agua no llegan de manera oportuna a todos las calles y colonias, donde ha hecho falta en al menos los cuatro últimos días

Por Osvaldo Granados
La falta de agua potable dejó de ser un problema aislado para convertirse en una contingencia que alcanzó a más de 140 colonias de Puerto Vallarta, en medio de altas temperaturas y de un restablecimiento que se volvió a retrasar, ahora por alrededor de 36 horas.
La molestia entre los habitantes creció durante el fin de semana, particularmente porque los tiempos anunciados inicialmente para recuperar el servicio no se cumplieron. Mientras algunas colonias comenzaron a recibir agua con baja presión o de manera intermitente, otras continuaron sin una sola gota y tuvieron que recurrir a pipas, garrafones o al apoyo de familiares para resolver necesidades básicas.
EL AGUA NO LLEGÓ CUANDO SE HABÍA PROMETIDO
La afectación se originó por los trabajos de interconexión de infraestructura hidráulica relacionados con la construcción de la autopista Puerto Vallarta-Las Varas. La suspensión del servicio había sido anunciada para el miércoles 12 de agosto y SEAPAL Vallarta había planteado una recuperación gradual entre viernes y domingo.
Sin embargo, ese calendario quedó rebasado.
El propio organismo informó que la empresa encargada de los trabajos extendió los tiempos para concluir la interconexión y que la recuperación del suministro tendría un retraso aproximado de 36 horas.
La situación resultó especialmente complicada porque la segunda etapa de la obra contemplaba la instalación de una tubería de 36 pulgadas vinculada con el sistema que abastece a la zona baja de Puerto Vallarta.
A esto se sumó la lluvia registrada el sábado, que provocó inundaciones en el área de trabajo y obligó a realizar labores de bombeo antes de continuar con las maniobras.
SEAPAL REPARTE, PERO NO AGUA: REPARTE CULPAS Y RESPONSABILIDADES
Mientras miles de familias seguían esperando el regreso del servicio, SEAPAL insistió en que los trabajos eran responsabilidad de un tercero contratado por la concesionaria de la autopista.
El organismo aseguró que había destinado personal y maquinaria propia para apoyar las maniobras y acelerar la conclusión de la obra, además de mantener un operativo de distribución mediante pipas.
Pero para las familias afectadas, el problema central no era quién tenía la responsabilidad contractual de la obra, sino cuándo volvería a salir agua de sus llaves.
El malestar también alcanzó la forma en que se estaba atendiendo la contingencia. En distintas zonas se reportó la necesidad de esperar pipas para abastecerse, mientras habitantes cuestionaban si la distribución estaba llegando con la misma rapidez a todas las colonias afectadas.
Más que las explicaciones sobre la obra, los ciudadanos reclamaron resultados.
LAS PIPAS Y LOS GOGOMÁTICOS, UNA SOLUCIÓN DE EMERGENCIA
SEAPAL reforzó durante el domingo el reparto mediante pipas en sectores como La Aurora, La Floresta, Las Juntas y Mojoneras, además de mantener recorridos en colonias de la zona alta.
También fueron habilitados los llamados Gogomáticos para que las familias pudieran llenar gratuitamente sus garrafones con agua purificada.
Los puntos anunciados fueron Infonavit, Ecoterra, Independencia, Buenos Aires y Valentín Gómez Farías, con atención de 8:00 de la mañana a 8:00 de la noche.
La medida ayudó a algunas familias, pero también evidenció la dimensión de la emergencia: una ciudad turística que cobra el servicio de agua potable tuvo que recurrir a puntos extraordinarios de abastecimiento para que miles de personas pudieran contar con agua para sus necesidades básicas.
“CON LAS FOTOS NO VAN A RESOLVER NADA”
La molestia se hizo evidente en redes sociales, donde usuarios cuestionaron la respuesta de las autoridades y exigieron que se aceleraran los trabajos.
Uno de los mensajes dirigidos a SEAPAL resumió el enojo de quienes seguían sin agua:
“Mejor apúrense, con las fotos no van a resolver nada, muevan las manitas, actívense, resuelvan... si no quieren que la gente se inconforme más y se manifieste”.
El reclamo refleja una percepción cada vez más extendida entre los afectados: la información sobre la contingencia no sustituye el servicio que las familias necesitan en sus hogares.
Mientras tanto, SEAPAL mantuvo su versión de que hacía lo que estaba a su alcance para reducir las afectaciones y recuperar el suministro, pero el calendario original ya había quedado atrás y la falta de agua se prolongó más de lo previsto.
La contingencia volvió a colocar sobre la mesa la fragilidad de la infraestructura hidráulica de Puerto Vallarta y la dependencia que tiene buena parte de la ciudad de sistemas que, cuando fallan, terminan afectando a miles de familias al mismo tiempo.
