Hoy, a un mes de la renuncia del extesorero, nada se sabe del estado real de las finanzas municipales
El estado financiero del municipio, así como el avance o resultado de la entrega-recepción entre Raúl Rodrigo Pérez Hernández y Hugo Alberto Robles Cibrián, no se ha dado conocer públicamente lo que sigue generando dudas sobre la transparencia del manejo de recursos públicos en Puerto Vallarta

Por Osvaldo Granados
A un mes de la renuncia de Raúl Rodrigo Pérez a la Tesorería Municipal de Puerto Vallarta, persisten interrogantes sobre el estado real de las finanzas del Ayuntamiento y sobre el proceso de entrega–recepción de la dependencia, del cual hasta el momento no se ha informado públicamente su conclusión.
El exfuncionario presentó su salida el pasado 9 de enero, decisión que en su momento generó sorpresa y especulaciones dentro del ámbito político y administrativo municipal. Aunque inicialmente se estimaba que el proceso de transición tomaría aproximadamente un mes, al día hábil siguiente ya había rendido protesta su sucesor, Hugo Alberto Robles Cibrián.
Semanas después de la renuncia, el anuncio de la empresa concesionaria Red Ambiental —en el sentido de que el municipio acumulaba siete meses de adeudo por el servicio de recolección de basura— colocó nuevamente el tema financiero en el centro de la discusión pública, alimentando cuestionamientos sobre la situación presupuestal que dejó la administración hacendaria saliente.
SIN INFORMACIÓN SOBRE ENTREGA–RECEPCIÓN
Hasta ahora no se ha dado a conocer de manera oficial si el procedimiento de entrega–recepción quedó concluido, cuáles fueron los resultados del mismo ni si se detectaron observaciones administrativas o financieras relevantes.
El propio extesorero había manifestado su disposición para llevar el proceso en tiempo y forma; sin embargo, la ausencia de información pública sobre ese trámite mantiene abiertas las dudas sobre el estado en que quedó la Tesorería Municipal al momento del relevo.
CRISIS FINANCIERA EN EL CONTEXTO
La revelación del adeudo con la empresa recolectora de basura se convirtió en uno de los principales episodios que evidenciaron tensiones internas en el Ayuntamiento y puso en la agenda pública el tema del manejo financiero municipal, justo en el periodo posterior a la salida del responsable de la Hacienda municipal.
A un mes de aquel episodio, la falta de información oficial sobre el cierre administrativo de la Tesorería mantiene vigente el debate sobre la transparencia del proceso y sobre la situación financiera real del gobierno municipal.
