Incredulidad y resistencia de padres de familia en guarderías para vacunar contra el sarampión
Aunque el sarampión registra casos en México y en Jalisco, en Puerto Vallarta persiste la incredulidad entre padres de familia. Guarderías reportan resistencia a vacunar a niñas y niños aun cuando el biológico es gratuito y se aplica en las propias estancias.

Osvaldo Granados
Pese al brote de sarampión que se registra en México y de manera particular en Jalisco, en Puerto Vallarta la enfermedad no ha generado una alerta real entre muchos padres de familia, especialmente aquellos que llevan a sus hijos a los Centros de Educación y Cuidado Infantil (CECI), antes conocidos como guarderías.
En estas estancias infantiles, el tema del sarampión suele ser minimizado, a tal grado que algunos padres se muestran incrédulos e incluso renuentes a permitir que sus hijos reciban la vacuna correspondiente, aun cuando es gratuita y se aplica directamente en las propias guarderías.
Fatima Elizabeth Saldaña González, encargada de Fomento a la Salud en la Guardería Patria y Cultura, ubicada en la delegación Ixtapa, reveló que la negativa de los padres se ha convertido en una constante, pese a la información que se les proporciona.
PADRES NIEGAN EL BROTE Y DESCONFÍAN DE LA VACUNA
De acuerdo con la responsable de salud, aunque la comunicación por parte de las autoridades hacia las estancias infantiles ha sido constante, muchos padres continúan minimizando la situación y rechazando la existencia misma del brote.
“Muchos padres de familia se niegan al brote. Dicen que son puras mentiras, que son enfermedades que no existen y que las están trayendo a través de las vacunas”, señaló.
VACUNA GRATUITA, PERO CON POCA ACEPTACIÓN
Saldaña González subrayó que, a pesar de que el biológico se ofrece de manera gratuita y se aplica en la misma guardería, algunos padres han llegado a renegarse abiertamente a permitir la vacunación de sus hijos, lo que representa un riesgo sanitario ante la posibilidad de que el brote se extienda. Sin embargo, la vacunación es obligatoria en las guarderías para que las niñas y niños puedan permanecer.
La encargada de salud advirtió que la falta de conciencia y la desinformación podrían convertirse en un problema mayor si no se refuerzan las acciones preventivas y la corresponsabilidad de las familias.
