Regidora Melissa Madero se suma a protesta en defensa de la playa los Arcos de Mismaloya
La intervención de la regidora Melissa Madero permitió destrabar el bloqueo carretero y canalizar las exigencias ciudadanas a una ruta institucional, tras denuncias por presunto intento de privatización del acceso a la playa frente a Los Arcos de Mismaloya.

Por Efrén Villalobos
Bloqueos parciales e intermitentes en la carretera federal 200, a la altura de Mismaloya, marcó la mañana y buena parte del día de ayer miércoles , luego de que habitantes, prestadores de servicios turísticos y colectivos ambientalistas se manifestaran en defensa del acceso público a la playa frente a la Zona de Protección de Flora y Fauna Marina Los Arcos de Mismaloya.
La protesta se detonó tras la colocación de malla ciclónica y señalización en la zona federal marítimo terrestre por parte de una empresa privada, acción que los manifestantes calificaron como un intento de privatización de un espacio que, por mandato constitucional, debe mantenerse de libre acceso.
Los inconformes recordaron que el artículo 27 de la Constitución garantiza el carácter público de las playas en México, por lo que advirtieron que no permitirán restricciones disfrazadas de proyectos privados o supuestos derechos de propiedad.
INTERVIENE REGIDORA Y SE RESTABLECE LA CIRCULACIÓN
Durante el desarrollo de la movilización, la regidora de Puerto Vallarta, Melissa Madero, acudió al lugar para acompañar a los manifestantes y facilitar el diálogo con autoridades municipales, lo que permitió levantar el bloqueo y restablecer la circulación vehicular, sin que se registraran incidentes mayores.
La participación de la edil abrió un canal institucional para atender las demandas ciudadanas y evitar que el conflicto escalara, priorizando tanto el derecho a la manifestación como la movilidad de los automovilistas.
PLIEGO PETITORIO CONTRA LA PRIVATIZACIÓN
En conjunto con colectivos ambientales y activistas locales, se elaboró un pliego petitorio dirigido al alcalde Luis Ernesto Munguía González, al Ayuntamiento de Puerto Vallarta, a dependencias municipales, así como a instancias estatales y federales, incluida la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Presidencia de la República.
Entre las principales exigencias se encuentra un pronunciamiento oficial del gobierno municipal sobre los hechos; una solicitud formal a Semarnat para informar el estatus legal de la zona de Los Arcos; y el respaldo del Ayuntamiento para impulsar su decreto como Área Natural Protegida de carácter federal.
También se demanda la no concesión del área natural a intereses privados; la presentación pública de documentación histórica y vigente en materia de catastro, desarrollo urbano y sostenibilidad ambiental; y la garantía permanente del libre acceso a la playa conforme a la ley.
Otro punto central es el respeto a los locatarios del Mirador Los Arcos y la prohibición de otorgar licencias de construcción, enmallados o señalización a empresas privadas dentro de la zona federal marítimo terrestre.
UN CONFLICTO QUE VUELVE A ENCENDER EL DEBATE
Los firmantes del documento —integrados por activistas, representantes comunitarios, prestadores de servicios turísticos y la propia regidora— subrayaron que la defensa de Mismaloya es un asunto de interés público, vinculado a la protección del patrimonio natural, el respeto a la legalidad y los derechos colectivos.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la tensión entre el desarrollo turístico, la conservación ambiental y el acceso ciudadano a los espacios naturales, en una de las zonas más emblemáticas de Puerto Vallarta.
La regidora Melissa Madero se comprometió a dar seguimiento a los acuerdos y a mantener abierta la interlocución con las autoridades para que las demandas no queden solo en papel.
