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Somos seres dotados de poder

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El poder humano, es la capacidad de gobernarse a sí mismo y crecer en todas las dimensiones de nuestra vida, sacando el mejor partido de la misma y, en la medida de lo posible, poner los medios para que otros más alcancen plenitud

 

 

 

 

 

En el interior de cada persona está todo el poder humano, que necesita para triunfar y tener éxito. Al hablar de poder, nos referimos a esa fuerza interna que se nos ha dado, para lograr la alegría y la realización personal, alcanzando las metas que nos hemos trazado. En una relación profunda, agradable y fructífera, con aquellas personas con quienes día a día compartimos la vida.

 

Hablar de poder, para algunos es pretensión desmedida, para otros es atropellar la dignidad de los demás y sentirse por encima de ellos.

 

Tener poder es establecer uno mismo una visión o enfoque exitoso o positivo. Tener poder es programar la vida, por encima de las circunstancias y momentos históricos. El poder es aquél, que los humanos tenemos para mejorar nuestra vida, alcanzando los estados de paz interior, alegría, unidad y creatividad, que podemos alcanzar, tan sólo con querer y ponernos en acción.

 

El poder humano, es la capacidad de gobernarse a sí mismo y crecer en todas las dimensiones de nuestra vida, sacando el mejor partido de la misma y, en la medida de lo posible, poner los medios para que otros más alcancen plenitud.

 

A través de nuestra historia personal, se van acumulando experiencias que nos van moldeando el pensamiento,  con ello se va generando en nosotros la forma en que interpretamos todo lo que nos va sucediendo, tanto a nosotros, como aquello que sucede a nuestro alrededor. 

 

Hablar de que tenemos poder, es saber que tenemos las herramientas suficientes para desprogramarnos de todas aquellas claves que se han adherido a nuestra vida y, que nos hacen interpretar de manera negativa y poco exitosa todo lo que nos rodea.

 

Muchas veces nos preguntamos por qué algunas personas que la vida había colocado en situaciones particularmente lamentables, ya sean, económica, moral o psicológicamente; al paso de los años, les vemos llenos de éxito. Es ahí donde podemos descubrir personas que han sabido utilizar todo su poder.

 

¿Qué han hecho esas personas, para lograr salir de esa ruta a la que estaban programados? Simplemente cambiaron de mentalidad; lo que les llevó al éxito, utilizando todos los recursos con los cuales contaban; y en algunos casos eran muy pocos.

                 

Es necesario aprender que detrás de cada fracaso están las puertas del éxito, detrás de cada puerta del dolor, de la derrota, están las puertas de la alegría y el éxtasis. Hay que aprender a valorar el sufrimiento como parte de un proceso de maduración; y saber que jamás se logra nada valioso y grande en la vida, sino con lucha, trabajo, disciplina y siempre, muchos fracasos, que en realidad son enseñanzas.

 

Cuando usted usa todo el poder que lleva dentro, sabe adecuar absolutamente todo lo que le sucede para su bien, y cuando no aprovecha su poder personal, hasta los mismos éxitos  nos hacen daño.

 

Con el poder personal, puede representarse el mundo de tal manera que, esa visión le lleve a desarrollar todas sus capacidades. Si tiene una visión positiva de la vida, del mundo, de la sociedad; de acuerdo a esa visión va a vivir y, de acuerdo a ella, se va a comportar. Si cree que todos los demás son unos perezosos, agresivos, sensuales, etcétera, así los va a tratar y más aún así le tratarán a usted. El poder personal, le ayuda para tener una visión objetiva y creativa de los demás.

 

Somos nosotros quienes le damos contenido y forma a todo lo que nos rodea, pues  lo que vemos está íntimamente relacionado con lo que somos. Vemos a los demás de acuerdo a lo que nosotros somos.

 

Es muy ilustrativa la historia de aquél hombre que iba de pueblo en pueblo buscando donde vivir, porque ya no soportó más a sus coterráneos. Hasta que llegó a un pueblo donde, al bajar del autobús, se le acerca a un anciano que estaba lustrando los zapatos de un cliente; y le pregunta:

 

-          ¿Amigo, por favor dígame cómo es la gente de este pueblo? Como verá, estoy buscando un pueblo para vivir, pero antes quiero saber, cómo son aquí.

 

Pausadamente le contesta el buen hombre:

 

-          ¿Cómo son las personas en el pueblo de dónde vienes?

 

-          Salí de ahí porque todos son ladrones, perezosos, tramposos, ineptos, etc.

 

El noble anciano con calma le dice:

-          Mi buen amigo, le sugiero que siga su camino, puesto que toda la gente de este pueblo, en realidad somos iguales, a la gente que usted ha mencionado, o tal vez, peor.

 

Alarmado el hombre, se da la vuelta y parte.

 

Casualmente, apenas se retiraba, cuando llega un joven, con la misma inquietud:

 

-          Disculpe, buen hombre; ¿Cómo es la gente de este pueblo? Tengo ganas de conocer nuevas formas de vivir, y nueva gente, me gusta la aventura y aquí estoy, queriendo pasar unos años en algún pueblo.

 

-          El anciano, pausadamente le pregunta: ¿Dígame por favor, cómo es la gente del pueblo de donde usted viene?

Alegremente el joven, lleno de orgullo por su tierra, le dice: 

 

- Mi gente son personas amables, alegres, trabajadoras. Vengo de un pueblo de respeto y muchas cosas buenas.

 

Con la tranquilidad que le caracterizaba, el noble anciano contesta:

 

-          Sé bienvenido, porque la gente de este pueblo, tiene todas esas cualidades, que haz mencionado, por lo cual estoy seguro, tu estancia será placentera.

 

Consternado, el hombre a quien le lustraban los zapatos, pregunta:

-          ¿Pero cómo ha podido usted, dar una respuesta tan diferente, para una misma pregunta?

 

-          En verdad, cada persona lleva dentro de sí, lo que busca y eso mismo encuentra. Sea en la empresa, en la escuela, en la calle, en nuestras amistades o discusiones. En realidad los hombres se comportan ante los demás, de acuerdo, a la visión que tienen de la vida y de ellos mismos. Y eso que llevamos dentro, es lo que damos a los demás.

 

 

 

 

Ramón Chávez Lara

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twitter: @RamonChavezL