¿Qué hacer con el rescate económico de Puerto Vallarta?
La falta de criterio para el ordenamiento de las rutas de transporte urbano, la monopolización de las actividades económicas del turismo, donde prácticamente secuestran a nuestros visitantes para ofrecerles los servicios que si pagan comisión a los que los llevan, gran número de propietarios de locales céntricos que siguen pensando que estamos en la época de oro de Vallarta, y lo demuestran cobrando cifras exorbitantes de renta

Qué triste es ver cada vez más negocios que quiebran, locales sin rentar, un centro que a determinadas horas y hasta días parece locación de una película del viejo oeste. Sin duda es el reflejo de la situación que impera en general en el municipio, aún no nos recuperamos de la crisis económica del 2008, las llegadas vía aérea disminuyen, los cruceros casi han dejado de llegar, y por si fuera poco, hay indicios que de los turistas que arriban a ésta ciudad, cada vez en mayor número, tienen como destino las playas de Nayarit, y no las nuestras.
Se escuchan en muchos foros y medios de comunicación acerca de la preocupación del caso (y no es para menos), se ven acciones y se toman como buenos esfuerzos, sin embargo debo decir que seguramente no servirán de mucho, la realización de ferias, expos, promociones, etc., son "aspirinas para una enfermedad degenerativa", muy pocos parecen haber notado que el problema de nuestro municipio es estructural, y como tal, sus soluciones deben ser de la misma magnitud, trataré de explicarlo brevemente.
La actividad turística de Puerto Vallarta nace de una coyuntura muy particular, la mezcla de un paisaje enigmático, un pueblito típico y un par de películas muy taquilleras, no pasó mucho tiempo para que la demanda de servicios comenzará a pedir, casi obligar, la creación de la oferta, fue así que se hicieron de la noche a la mañana taxistas, hoteleros, restauranteros, tour operadores, guías de turistas, constructores, entre muchos otros servicios, nadie tuvo que planear nada, no fueron necesarios acuerdos, fondos, ni reuniones de trabajo.
No fue hasta la llegada del Fideicomiso de Puerto Vallarta que se hicieron las obras y acciones pertinentes para dar certeza y orden al pujante crecimiento, pero cabe señalar que tampoco este esfuerzo tuvo su nacimiento en nuestra ciudad, es más, debemos recordar que gran parte de la población estuvo en desacuerdo con los trabajos del Fideicomiso, que por cierto entonces era federal.
Para entonces era claro que todas las actividades acabarían por ceder su espacio al turismo, todo se daba de una forma sencilla, cualquier persona con un producto o servicio que vender a los turistas podía beneficiarse económicamente, desgraciadamente ésta falta de visión de futuro y planeación de nuestra ciudad poco a poco nos comenzaría a cobrar la factura.
Muchos de los que antes se veían beneficiados y la llegada de nuevos actores, serían los que se encargarían de ir matando a la gallina de los huevos de oro, poco a poco permitimos que nuestro pueblito se convirtiera en una réplica de un pueblo norteamericano, el turista de hoy solo ve cadenas de hamburguesas, de pizza, supermercados, restaurantes y hasta cines que ven todos los días en sus ciudades.
La falta de criterio para el ordenamiento de las rutas de transporte urbano, la monopolización de las actividades económicas del turismo, donde prácticamente secuestran a nuestros visitantes para ofrecerles los servicios que si pagan comisión a los que los llevan, gran número de propietarios de locales céntricos que siguen pensando que estamos en la época de oro de Vallarta, y lo demuestran cobrando cifras exorbitantes de renta, la percepción que se tiene de algunos prestadores servicios que buscan aprovecharse de ellos y cobrarles lo que quieran, el desprecio que vivimos durante lustros los turistas o habitantes locales, la falta de orden en los permisos de funcionamiento en la franja turística, son sólo algunos de los ejemplos de esto.
Si alguien padece un malestar físico, acude al médico; si sufre un desperfecto su automóvil, acude al mecánico; por alguna razón aún inexplicable para mi, muy pocas soluciones se han buscado en los expertos de resolver problemas económicos, es decir, en los economistas, aquellos profesionistas que han sido preparados para buscar soluciones de fondo a los problemas de desarrollo económico.
¿Será que a nadie se le habrá ocurrido?, es necesario replantear nuestra vocación económica, no es posible esperar resultados diferentes, haciendo lo mismo, si nuestras ventajas comparativas están en decadencia, entonces creemos nuevas ventajas, si lo que hay que hacer es reestructurar la actividad turística total, entonces hagámoslo, pero por favor, dejemos de jugar a los economistas y las ocurrencias, simplemente no podemos equivocarnos, porque de eso depende la viabilidad de desarrollo económico de Puerto Vallarta.
L.E. HUGO R. ROJAS SILVA
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