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Ejidatarios de la región se benefician con lodos residuales tratados

on . Posted in Puerto Vallarta

Actualmente, la PTAR Norte II de Seapal, produce alrededor de 80 toneladas de biosólidos que son aprovechados por productores de varios ejidos que obtienen mayor rendimiento en sus cosechas: Abarca Gutiérrez

 

La Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Norte II de SEAPAL Vallarta, genera diariamente alrededor  de 80 toneladas de biosólidos que actualmente son aprovechados como nutrientes en suelos agrícolas de diversos ejidos del municipio, mejorando con ello la producción de sus cultivos.

En días pasados, el director del organismo César Abarca Gutiérrez, se reunió con productores de Las Palmas para hablar de los beneficios que brinda a las actividades agrícolas, el uso y aprovechamiento de estos lodos.

Recordó que con el paso del tiempo, han cambiado los paradigmas en este rubro, debido a que anteriormente había mucha renuencia por parte de los ejidatarios a recibir los lodos generados en la PTAR.

Agregó que las condiciones han mejorado, ya que lo que anteriormente era un rechazo “ahora es bien aceptado por los ejidatarios, que a su vez han visto incrementar sustancialmente el rendimiento de sus cosechas”.

En ese sentido comentó que Seapal seguirá trabajando de cerca con todos los ejidatarios del municipio, para que aprovechen las ventajas de utilizar los lodos residuales en sus parcelas.

Al respecto, Rigoberto Velázquez Navarro, jefe del departamento de Saneamiento del sistema, explicó que los biosólidos o lodos residuales, son residuos orgánicos que resultan del tratamiento de las aguas residuales.

“Es un proceso de limpieza en el que se eliminan bacterias y microorganismos, tras pasar por una etapa de estabilización, a través de un sistema de biodigestión anaerobia, donde permanecen un periodo de 18 días. Ahí, las proteínas y aminoácidos se reducen a su mínima expresión, de manera que una vez que se degradan forman el biogás”, precisó.

“Una vez que se obtiene el biogás, se estabilizan los lodos, debido a que se convierten en calor y energía eléctrica; asimismo, se eliminan olores y se reusa la materia orgánica, de modo que se transportan e incorporan a los suelos de uso agrícola, ya no huelen mal y no tienen materia nociva”, abundó.

Indicó que una vez que se digiere el lodo, pasa por un proceso de desaguado, el cual consiste en su compresión y eliminación al máximo del agua, resultando un lodo manejable, con una textura de masa gelatinosa que se puede transportar en camiones volteo sellados de manera hermética.

Con este proceso –agregó- “le estamos regresando al campo, lo que obtenemos de él, pero con una textura mejorada y con nutrientes como el nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, azufre, entre otros minerales”.

Subrayó que dicho proceso resulta costoso para el organismo, debido a que los costos de operación y mantenimiento del lodo son superiores al mismo tratamiento del agua. “Este costo va en un orden de un 60 por ciento del total de los gastos de operación de la planta de tratamiento”.

Enfatizó que Seapal Vallarta puede ubicarse como el líder nacional en este rubro, ya que cumple a la perfección con el tratamiento de aguas residuales, así como de los lodos. En ese sentido destacó que la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Zona Norte II de Ixtapa, está al nivel de las mejores plantas en el mundo.

Velázquez Navarro hizo énfasis en el impulso que le ha dado el director del organismo, César Abarca Gutiérrez, aeste apoyo a los ejidatarios del municipio, cuyas parcelas son el destino final de los biosólidos generados en la PTAR, como lo dicta la Norma Oficial Mexicana NOM-004-SEMARNAT-2002, sobre su reuso y aprovechamiento en suelos agrícolas.

Por último, resaltó que actualmente cada vez más ejidatarios desean hacer uso de estos lodos, sin embargo dijo que aunque las 80 toneladas que se producen diariamente en la actualidad podrían parecer suficientes, se necesitan alrededor de 500 toneladas por hectárea para cubrir la demanda de los suelos agrícolas del área.

“Estamos apoyando a los ejidos de Las Juntas, Ixtapa, Las Palmas y al vecino municipio de Bahía de Banderas, en San Juan de Abajo. Estamos hablando que es mucho dinero invertido y en realidad es poco lo que se genera en biosólidos para tal cantidad de hectáreas”, apuntó.

Columna Invitada